Debido a señalamientos de desvíos y riesgo patrimonial, el rector de la Basílica de Guadalupe, el sacerdote canónigo Efraín Hernández Díaz fue destituido.
El exrector es objeto de una investigación canónica por la Arquidiócesis y de una auditoría a cargo de la consultoría Deloitte.
La Santa Sede ordenó una auditoría a cargo de la consultoría Deloitte tras denuncias del Cabildo Guadalupano por desvíos y riesgo patrimonial.
Su remoción es uno de los episodios más polémicos en el Tepeyac en las últimas tres décadas, desde la salida del último abad, Guillermo Schulenburg.


